El 80% de las personas con VIH en países con bajos ingresos ignora su condición de seropositiva

En Nicaragua, país en el que Farmamundi trabaja con proyectos de cooperación al desarrollo desde hace más de 15 años, la tasa de incidencia del VIH-SIDA se ha incrementado 18 veces, pasando de 0.66 en 1987 a 13 en el 2009. En los últimos 3 años esa  tasa se ha duplicado.

Según datos oficiales del Ministerio de Salud (MINSA) de Nicaragua, de septiembre de 2009, se registraron 3,876 casos de VIH, de los cuales 2,544 son asintomáticos; 516 han desarrollado SIDA y 810 han fallecido. Además, se registran 1.7 varones infectados por cada mujer y la mayor parte de los diagnósticos se están realizando en personas con edades entre 15 y 45 años, franja a la que pertenece la población económicamente activa.
La tasa de incidencia del VIH-SIDA en Nicaragua se ha incrementado en 18 veces, al pasar de 0.66 en 1987 a 13 en el 2009 y en los últimos 3 años esta tasa se ha duplicado.

La realidad de una epidemia silenciada
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 80% de las personas con VIH en países de ingresos medios o bajos ignora su condición seropositiva. Lo que indica que los registros oficiales podrían estar subestimando el verdadero número de casos afectados por esta enfermedad. De acuerdo a las estadísticas del Laboratorio de Referencia Nacional del MINSA, en el 2008 se realizaron 106,736 pruebas para la detección del VIH; si consideramos que cada una de estas pruebas fueron realizadas por primera vez a un nicaragüense diferente, entonces a este ritmo, necesitaríamos más de 40 años para que cada nicaragüense tenga una prueba de detección del VIH.

“Esta situación representa un alto riesgo de epidemia silenciada, especialmente cuando se combina con una falsa sensación de seguridad (al inicio de la pandemia, Nicaragua registro las tasas más bajas de VIH en la región), un alto nivel de violencia sexual (Nicaragua tiene los valores más altos de Latinoamérica) y un alto nivel de pobreza, que se refleja en el índice de desarrollo humano que nos ubica en el antepenúltimo lugar en Latinoamérica”, argumenta Douglas Quintero, colaborador de Farmamundi en Nicaragua.

La discriminación, falta de oportunidades y la poca sensibilidad de la población sumada a un modelo social fuertemente androcéntrio y con un sector político patriarcal que combate la incidencia y las formas alternas de representación y agrupación de la sociedad civil, son retos que dificultan enfocar efectivamente medidas para contrarrestar y prevenir el avance del VIH.

Quintero explica que otros factores a tener en cuenta son “la explotación sexual infantil y la trata de personas; además de la desregulación del estado y la legislación que en algunos ítems no favorece los derechos sexuales y reproductivos de la población”.

Impacto socioeconómico y las metas del milenio
El VIH impacta negativamente en el crecimiento de las economías a través de un efecto directo en el campo laboral, la productividad, los márgenes de ahorro y los servicios públicos; pero además, debido a la sobrecarga del sistema sanitario y a un impacto mayor en las economías de los hogares. Estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que una terapia antirretroviral triple (para detener el avance del virus) en los países más desarrollados cuesta entre  US$ 10,000 y US$ 15,000 anuales por paciente. Sin embargo, el coste del padecimiento de esta enfermedad va más allá del precio del tratamiento, ya que una persona con VIH deberá canalizar recursos a su bienestar físico y psicológico en la prevención secundaria (cuando se pretende evitar las complicaciones de la enfermedad) y terciaria (cuando se pretende rehabilitar y restituir funciones en una persona que tiene los efectos crónicos del VIH).

“A pesar de que el país cuenta con un Plan Estratégico Nacional 2006-2010 para el VIH, diversas organizaciones de activistas a favor de las personas que viven con VIH/SIDA (PVVS) afirman que el avance ha sido modesto ya que todavía no se reconoce a esta epidemia como un problema de todos sino que se estigmatiza a segmentos particulares de la sociedad” apunta Quintero.

En lo que respecta al cumplimiento de las metas del milenio de detener la propagación del VIH y revertirla en el 2015, Nicaragua tiene contradictoriamente un aumento progresivo del registro de personas con VIH y hasta la fecha no se han anunciado o implementado nuevas medidas que indiquen la posibilidad de cumplir con la meta propuesta.

Esfuerzos desde las contrapartes de Farmamundi
El Colectivo de Mujeres de Matagalpa (CMM) desde sus inicios en 1987 trabaja por los derechos y la salud sexual. El mismo año en que se anunció oficialmente en Nicaragua la primera persona con VIH. Las primeras acciones de incidencia incluyeron la educación permanente a personal del sistema de salud y personal comunitario sobre los contenidos de la epidemia de VIH-SIDA con enfoque no discriminatorio y de derechos de las personas, además del desarrollo de campañas informativas y de sensibilización también a nivel internacional.

“En 1992 el CMM inicia la estrategia de atención directa, primero fortaleciendo el trabajo de las parteras comunitarias, como personas de referencia para las mujeres embarazadas, y luego ampliando la atención en salud sexual y reproductiva y la disposición de pruebas para infecciones de transmisión sexual (ITS) incluyendo las pruebas de VIH” apunta Ana Ara Sorribas, miembra del Colectivo.

En 1999 se recibe el primer contacto directo en el CMM de una persona enferma de SIDA, y es el momento en que se inicia la atención integral y acompañamiento psicosocial de personas con VIH. “En este mismo año, y como complemento, se inició un programa de formación específica para promotoras y promotores de salud sexual reproductiva y lucha contra la violencia” matiza  Ana Ara, que  también explica, que con el inicio del mileno, y a través de la organización y presión de la sociedad civil, se publica la ley 238 de Promoción, protección y defensa de los derechos humanos ante el SIDA.

Del 2000 al 2010, el colectivo continua con las campañas permanentes de sensibilización y prevención desarrollando experiencias dentro de las escuelas de primaria y secundaria, fruto de esta experiencia se publica el manual “ Trabajando temas de salud y sexualidad desde el aula”, así como se incorpora el capítulo VIH en textos de formación de personal y consulta en salud como el libro “Buscando remedio” editado por Acción Internacional por la Salud (AIS Nicaragua), otro socio local de Farmamundi.

Por último, destacar que se amplía el área de atención y se coordina con el MINSA central a partir del 2003 que llegan los antirretrovirales a Nicaragua, para garantizar la atención y el tratamiento de los PVVS de Matagalpa. Desde el año 2003 Farmamundi ha apoyado decididamente el trabajo de salud del Colectivo de Mujeres, incluidas las acciones desarrolladas para la prevención y atención a personas que viven con el virus del SIDA.

ALGUNOS DATOS

  • En la actualidad, más de 33 millones de personas conviven con el sida en todo el mundo, la mayor parte de ellos en el África Subsahariana, donde  tan sólo un 15% recibe tratamiento.
  • Farmamundi denuncia la falta de acceso a los antirretrovirales y los elevados precios de los mismos que impiden a gran parte de los personas infectadas con VIH costear los tratamientos que permiten llevar una vida digna. En muchas regiones del planeta, las políticas de prevención no son suficientes y la mayoría de la población infectada no tiene acceso al tratamiento.
  • Farmamundi está presente en Nicaragua desde hace más de 15 años, en los que ha centrado su trabajo en varias líneas estratégicas, desde favorecer el acceso y uso racional del medicamento, a asegurar la calidad del mismo y por supuesto la atención primaria en salud, enfatizando la salud sexual y reproductiva. Todo ello,  con el apoyo de  nueve organizaciones e instituciones locales, con las que mantiene una relación estable. Durante 2009 se invirtieron cerca de un millón de euros y en la actualidad se desarrollan otros 6 proyectos con varios socios locales.

 
Artículo realizado por: Douglas Quintero, colaborador de Farmamundi en Nicaragua, Ana Ara del Colectivo de Mujeres de Matagalpa y Carlos Berrios, responsable de la sede de Farmamundi en Nicaragua.

Más información

Informe completo de ONUSIDA (noviembre  2010)

Área de comunicación de Farmamundi:
Yolanda Ansón. Telf. 902 01 17 17 - 637 410615    comunicacion@farmamundi.org
www.farmamundi.org

 

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